Dirigir por valores, una forma de liderazgo resonante

Editorial ORH Chile5 mayo 202111min

Un líder resonante lo es porque resuena con las personas que dirige, porque conecta con lo que estas sienten, logrando así que le sigan. De esta manera, consigue inspirar y despertar en las personas que dirige sus emociones positivas, estimulándolas a ser creativas y dar lo mejor de sí mismas. En palabras de Barrett, solo un líder resonante puede liberar el “alma de las empresas”.

Para liberar el “alma de la empresa” es necesario crear una cultura organizacional que encuentre resonancia en su personal, a través de conectar con sus tres niveles superiores de conciencia individual (conciencia de misión, de contribución y de servicio), facilitando así su evolución personal. Para que se produzca esta evolución, la confianza en las personas es un factor clave y núcleo ideológico de una auténtica dirección por valores. Sin embargo, esto no resulta muy frecuente en las empresas, porque los directivos acostumbran a ser profesionales orientados a resultados, que escasamente dan suficiente importancia al sistema de valores y consideran más importante el control y la supervisión.
Como dice Salvador García, hay que tener el valor para dirigir por valores. Atreverse a confiar, significa atreverse a creer en la capacidad de alto rendimiento de las personas cuando en un contexto de libertad, en el cual éstas se esfuerzan porque están ilusionadas, se motivan porque se sienten partícipes de una misión común y colaboran porque se sienten a gusto perteneciendo a un equipo caracterizado por la cohesión interna.
EL LIDERAZGO Y SUS NIVELES DE CONCIENCIA 
El estilo de liderazgo también tiene siete niveles de conciencia, los tres inferiores se orientan al propio interés, los tres superiores al bien común y el cuarto es el que está orientado a la transformación personal. Para liberar el alma de la empresa, el líder tiene que desarrollar un nivel de conciencia que le permita evolucionar como persona para poder evolucionar como líder.
En el nivel 1 de liderazgo, los líderes operan desde la conciencia de supervivencia y están motivados por la necesidad de control. Tienen miedo de conectar con sus propias emociones, por ello les resulta difícil relacionarse de una manera sensible y abierta con los demás, sintiéndose incómodos discutiendo temas de índice emocional.  Como les cuesta confiar en los demás, imparten órdenes en lugar de preguntar, se enfadan fácilmente y cuanto más inseguros se sienten, menos están dispuestos a arriesgarse. Los líderes de este nivel son los líderes disonantes, porque encauzan las emociones en una dirección negativa, generando en las personas un desánimo vital que socava los cimientos emocionales en los que se asienta un posible desarrollo.
En el nivel 2 de liderazgo, los líderes operan desde la conciencia de relaciones, por lo que están motivados por la necesidad de agradar, aunque esta no supera su necesidad de controlar. Por ello, son como dictadores benevolentes que protegen a su gente, pero exigen lealtad, disciplina y obediencia. Piden opiniones para hacer sentir a los demás que se les tiene en cuenta, pero hacen lo que quieren hacer. Los temores de los líderes de este nivel, provocan que les resulte muy difícil confiar en los demás, por lo que suelen manipularlos.
En el nivel 3 de liderazgo, los líderes operan desde la conciencia individual de autoestima y están motivados por la necesidad de orden y respeto. Disfrutan ejercitando su intelecto y realizando análisis racionales. Saben anticipar los problemas y organizar las tareas, son productivos y logran sus metas.  Planifican y gestionan bien el tiempo, porque necesitan tener las situaciones bajo control. Cuando su necesidad de respeto está motivada por temores inconscientes, se vuelven ambiciosos y competitivos. Se manejan bien a nivel político para obtener lo que quieren y les gusta satisfacer a sus superiores. Crean entornos productivos y eficientes, pero pueden generar resistencia por su insensibilidad. Su necesidad de resultados seguros puede hacer que se aferren al statu quo.
Los líderes que están en un nivel 4 de liderazgo operan desde la conciencia individual de autorrealización porque se encuentran en un proceso personal de transformación. Están en pleno proceso de autorrealización, aprendiendo a dejar de lado sus temores y referencias externas (necesidades del ego) para conectarse con sus necesidades internas (necesidades del alma). A medida que van superando su necesidad de aprobación y control, promueven la participación y la generación de consenso real, lo que los convierte en verdaderos facilitadores que ayudan a otros a expresarse. El trabajo para ellos es una forma de desarrollar su visión y trabajar en su misión, por ello buscan uno alineado con su pasión. Se conocen a sí mismos y se ocupan de su crecimiento personal, por ello se centran en habilidades interpersonales, formando equipos y resolviendo conflictos de manera positiva.
Los líderes en un nivel 5 de liderazgo operan desde la conciencia individual de misión y están motivados por la necesidad de encontrar un significado profundo en su trabajo y abrazar una causa. Una forma de conseguirlo es buscando los logros grupales por encima de los individuales, son desarrolladores de personas que construyen la confianza en sus equipos. Son flexibles, se adaptan con facilidad y se centran en valores positivos. Son coherentes, resuelven los problemas de forma creativa, humildes dispuestos a reconocer su vulnerabilidad. Son honestos, sinceros y no temen al conflicto porque se sienten seguros manejando cualquier situación. Esta confianza y apertura les permite ver las amenazas como oportunidades. Son auténticos, participativos, entusiastas y cuentan con un nivel de inteligencia emocional que los convierte en líderes resonantes logrando inspirar un desempeño superior en las personas que dirigen.
En un nivel 6 de liderazgo, los líderes operan desde la conciencia individual de contribución y están motivados por la necesidad de dejar una huella y servir a quienes lideran y a la organización para la cual trabajan, creando asociaciones y alianzas estratégicas con otras empresas, buscando el mutuo beneficio con proveedores y clientes. Cuidan a su gente asegurándose que alcancen su realización personal a través de su trabajo. Analizan las situaciones desde una perspectiva sistémica más allá de los límites de la causa y efecto. Desempeñan un rol activo en la comunidad, reconocen la importancia de la responsabilidad social y ambiental de la empresa y suelen ir más allá de lo que exigen las leyes para operar en armonía con el medio ambiente. Estos líderes crean un ambiente laboral que alienta el compromiso y las relaciones externas. Practican la escucha activa y la empatía inspirando a los demás, con su propio ejemplo.
Y, por último, los líderes que están en un nivel 7 de conciencia son los que están motivados por la necesidad de contribuir al bien común. Para ello se preguntan constantemente cómo pueden ayudar. Su visión es global, ven su propia misión y la de su organización desde una perspectiva social en la cual ellos saben que tienen un importante papel que desempeñar. Son generosos, compasivos y pueden relacionarse con personas de todos los niveles. Están preocupados por la situación del mundo y se preocupan por las generaciones futuras. No comprometen las metas a largo plazo por ganancias a corto plazo. Disfrutan de la soledad y se mantienen serenos ante la incertidumbre, por ello son admirados por su sabiduría, su visión y su compromiso ético.
DIRIGIR POR VALORES PARA CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR 
En palabras de Salvador García, “la dirección por valores es una herramienta de liderazgo y gestión para construir el alma de la empresa, ese intangible fantástico sin el cual, su cuerpo no es más que materia tangible inanimada y desalmada generadora de desánimo vital, por más que pueda llegar a tener una prosperidad económica y tecnológica más o menos transitoria”.  
Liderar con alma, para liberar el alma de las empresas, implica desarrollar un estilo de liderazgo resonante y comprometido con la sociedad y el medio ambiente, basado en la confianza en el ser humano, considerándolo el centro y el fin de toda actividad empresarial. Si aprendemos a liderar de esta manera, ayudaremos a construir un mundo evolutivamente mejor, donde las personas pasen de ser recursos, a ser el fin de las acciones, con lo que a la postre lograremos el tan deseado bienestar colectivo.

Escrito por María Julieta Balart 

Revisa Webinar ORH

El líder como Gestor de Emocionas Saludable de María Julieta Balart

 

«]


Observatorio de Recursos Humanos

Desde 2006 en España trabajamos para ofrecer contenidos e información de valor para el profesional de la gestión de RRHH, con el convencimiento de que el conocimiento, en sus vertientes de creatividad, innovación y aprendizaje continuo, es el principal valor de una dirección eficaz.

Y desde 2018, estamos en Chile.

  • ORH CHILE es un Centro de Investigación y Difusión de las Nuevas Tendencias para el Desarrollo de las Personas, desde la perspectiva individual y organizacional.
  • Trabajamos en: Investigación, Difusión, Aprendizaje y Soluciones de negocio para empresas, somos GROWTH HACKER.

Nuestros Otros Proyectos


Contacta con nosotros

Puede contactar con nosotros a través de:


Síguenos en Redes Sociales